La Soterraña|Mario Delgado entrega Morelia

La elección de Iván Pérez Negrón como candidato de Morena al gobierno de Morelia generó molestia entre grupos y bases morenistas porque el ex priísta les es completamente ajeno. Sólo les queda una certeza: con esta decisión su dirigente nacional, Mario Delgado Carrillo, entrega la capital del estado a la oposición, pero lo más preocupante es que también está poniendo en riesgo la gubernatura de Michoacán.

En su baraja de aspirantes a la presidencia municipal de Morelia, el partido guinda tenía a fundadores como el obradorista Alfredo Ramírez Bedolla, el militante Osvaldo Ruíz Ramírez, y hasta a Carlos Torres Piña, quién si bien viene del PRD, al menos tiene una historia en la izquierda de Michoacán; sin embargo, Mario Delgado favoreció al ex priísta Pérez Negrón, identificado por su arríbismo político, ya que del tricolor saltó al Partido Encuentro Social y terminó en las filas de Morena.

Puede ser que la dirigencia nacional de Morena justifique su decisión con el argumento de que Iván Pérez Negrón resultó ser el más conocido en las encuestas, pero lo que no podrá ocultar la cúpula partidista es que se trata del menos competitivo, y así lo confirma la encuesta de Massive Caller en la que es el único que no logra ganarle a Alfonso Martínez en las tendencias del voto.

A su baja competitividad hay que sumarle otro hecho: la elección de Pérez Negrón dinamitó alianzas estratégicas que había construido Alfredo Ramírez con grupos externos a Morena, y que ejercen influencia en el resultado de las elecciones, como el sindicato de trabajadores del Ayuntamiento de Morelia, organizaciones de comerciantes que dirigen los mercados más importantes en Morelia, y uniones de recolectores de basura, solo por mencionar algunos sectores.

En cuanto se supo que Alfredo Ramírez no resultó electo candidato, los equipos del PRI y del PAN contactaron a algunos liderazgos con los que tenía alianza el morenista, y a los que pretenden tener de su lado para operar contra Iván Pérez Negrón. Bedolla había tejido fino sus alianzas, pero los opositores a la 4T podrían jalar ese hilo para deshacer la fuerza de Morena en la capital del estado.

Otro factor en contra del ex priísta, hoy candidato de Morena, es que fue el único de los aspirantes que no hizo trabajo territorial para afianzar su posibilidad de ser el abanderado, como si lo hicieron Osvaldo Ruíz, Ramírez Bedolla y hasta Carlos Torres Piña, por lo que tendrá que empezar de cero en su vinculación con el electorado, y sin contar con estructura territorial.

Nadie cree el cuento de las encuestas de Morena, porque es claro que la elección de su candidato por Morelia fue una decisión de escritorio, sin evaluar su perfil dentro del partido y en el territorio que busca gobernar. Mario Delgado eligió ir a la guerra sin fusil.

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