Continúa discusión sobre #MeToo y sus alcances tras deceso de Armando Vega

La discusión sobre los alcances del movimiento #MeToo en México, sus pros y contras continúan a flor de piel en el país tras el suicidio de Armando Vega Gil, bajista de Botellita de Jerez, quien fuera señalado en la plataforma por presunto acoso a una menor de 13 años.

Cabe apuntar que #MeToo ha generado vía twitter diversas plataformas de denuncia anónima para las mujeres víctimas de acoso y violencia sexual, en ámbitos como el musical, periodístico, fotográfico, cultural, político, académico, de escritores, entre otros.

A continuación extractos de algunas voces que han venido reflexionando públicamente sobre el asunto:

-Denise Maerker, noticieros Televisa: “Es importante que existan espacios para que las mujeres denuncien abusos; las instituciones no han sido capaces de crear esos espacios. Tiene que haber una manera de no coartar el torrente legítimo de denuncias sin pasar sobre la presunción de inocencia”.

Periodistas de a Pie: “Debemos recordar que estas denuncias no parten de un contexto aislado, sino que son resultado de una violencia de género que se manifiesta desde la desigualdad laboral, violencia, acosos y hasta feminicidios, corrupción e impunidad, es decir: El MeToo es un eslabón de todo un problema estructural. Y como periodistas no podemos dejar que nos gane la coyuntura de redes sino entender que el problema inicia, en la mayoría de casos en la vida cotidiana y de ahí va escalando a todas las esferas, desde lo privado hasta lo público”.

Lucía Melgar, El Economista: “En el contexto de polarización generalizada, malestar y agobio por el machismo, el maltrato y la precariedad laboral, es complicado abordar este tema y cuestionar las formas. Por un lado, es preciso dar credibilidad a la agredida, que suele enfrentar la descalificación en el sistema de justicia y en el ámbito laboral. Decir “yo te creo” es validar la voz de la otra, reconocer que lo que ha vivido es posible, sucedió, y darle razón en su denuncia. Por otro lado, cabe cuestionar la acumulación de denuncias anónimas porque, si bien el anonimato protege a muchas víctimas de posibles represalias o les da fuerza para alzar la voz, también es una vía que impide al acusado saber quién lo confronta, cuándo y en qué circunstancia sucedió aquello que volvió miserable la vida de otra persona —sabiéndolo él, sin que le importara, o sin darse cuenta—, y hacerse responsable, reparar el daño, cambiar de conducta, aclarar la situación, o negar el dicho y limpiar su nombre.

“Hace falta un periodo de reflexión de hombres y mujeres para crear nuevas formas de comunicarnos y relacionarnos. Romper el silencio era y es necesario. Romper vidas desde la sombra no es justificable”.

-Periodistas Desplazados MX: “La Asociación de Periodistas Desplazados de México condenamos la campaña mediática punitiva que ha venido ejerciendo el colectivo Periodistas Unidas Mexicanas en contra de representantes de los medios de información, y asociaciones de defensa de periodistas. Los códigos de ética del periodismo, se fundamentan en la libertad de expresión que es inherente a la dignidad humana; la campaña mediática emprendida por esta asociación de supuestos periodistas, viola las garantías básicas de la Constitución, principalmente la presunción de inocencia, y los condena mediáticamente”.

#MeTooMúsicosMexicanos: “El suicidio de Armando Vega-Gil, es responsabilidad de Armando Vega-Gil. A cualquiera de los acusados y delincuentes invictos que quiera utilizar este doloroso evento para desacreditar al movimiento internacional #MeToo, así como a las denuncias en su contra, queremos informarle que por más que nos sigan violentando, no nos vamos a callar”.

#MeTooHombres: “Hola! debido al daño que ha causado la cuenta @metoomusicamx hemos pensado que hay que nivelar las cosas. Todos los hombres que hayan recibido packs o acoso DM”.

-Alex Otaola, de Santa Sabina: “¿Qué hacer cuando uno se descubre denunciado en MeToo Músicos?. Mi primer reacción fue de molestia al leer imprecisiones en las denuncias, pero ya pasada la sorpresa entendí que lo que menos importa aquí es mi percepción de esos sucesos: si las personas implicadas lo recuerdan como una situación violenta entonces es porque así fue.

“Darse cuenta de esto no es sencillo ya que aquí en México nacemos insertados en un sistema y cultura machista que permea todas nuestras relaciones, que te impide darte cuenta de conductas reprobables y que te hace creer que los micromachismos no son una forma de abuso”.

La Jornada: “Tales cuentas se inscriben en el esfuerzo nacional e internacional por visibilizar el machismo, la misoginia estructural y las agresiones a las que se ven sometidas las mujeres en todos los terrenos, y su modo de operación ha sido la difusión de testimonios firmados o anónimos de toda suerte de abusos sexuales. Varias han elaborado, con base en esos testimonios, listas de hombres señalados como agresores.

“En este entorno, en el que la verdad se confunde con el número de reproducciones o de adhesiones que un mensaje logre en las redes sociales, cualquier falso señalamiento puede resultar social, laboral, familiar y humanamente arrasador para cualquier individuo. En una situación tan grave y tóxica como la referida, la única solución razonable, tanto para abatir la galopante y devastadora violencia de género como para recuperar niveles mínimos de certeza social, es la instauración de sistemas de justicia expedita, dotados de credibilidad ante las víctimas y con capacidad real para protegerlas de sus agresores”.

Por MICHOACÁN 3.0

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