Legado de Martin Luther King sigue vigente a 52 años de su asesinato

La vida del activista por los derechos civiles, Martin Luther King, acabó el 4 de abril de 1968 a las 18H01 hora local de Estados Unidos. Los detalles permanecen intactos con el paso del tiempo, pero aún se cuestiona quién estuvo detrás del crimen.

Asesinado de un disparo con un rifle Remington Peters .30-06 de punta blanda, en el balcón del Motel Lorraine, Memphis, Tennessee; estado al que viajó para apoyar a los trabajadores negros del departamento de recolección de basura, quienes se encontraban en huelga.

La familia de King siempre sostuvo que James Earl Ray, condenado a 99 años de prisión y que falleció en 1998, no actuó solo y apuntan a una conspiración de la mafia junto con la Oficina Federal de Investigación (FBI) de los EE.UU.

Por ello, la familia presentó una demanda en 1999 para obligar al Gobierno a revelar toda la información clasificada sobre el caso. ¿La razón? Los documentos anteriores a 1979 de la CIA y del FBI habían desaparecido, nueve años más tarde del asesinato de King.

¿Conspiración del Gobierno de EE.UU.?

En diciembre de 1999 un jurado de Memphis, estado Tenessee, dictaminó en una vista oral en un tribunal del Condado de Shelby, que Martin Luther King fue asesinado por una conspiración de gobiernos locales, estatales y federales.

El dictamen respondió a la demanda de la familia de King, que se basó en una confesión del empresario Memphis Loyd Jowers, hecha en 1993. En un programa de televisión, dijo haber contratado a alguien para matar al activista. Nunca repitió la declaración ni testificó ante un jurado, pero tampoco se retractó.

La esposa del activista, Coretta Scott King, mantuvo hasta su muerte en 2016 que no se trató de un asesino solitario. Lo mismo piensan hasta la actualidad los tres hijos de King: Martin III, Dexter y Bernice.

Funeral de Martin Luther King en Atlanta, EE.UU. (1968) | Foto: EFE

¿Y James Earl Ray?

Medio siglo después del asesinato de Martin Luther King, todas las pruebas siguen apuntando a James Earl Ray, quien falleció en prisión y aseguró hasta el final que no era el responsable del crimen.

Sin embargo, sus huellas dactilares estaban en el fusil y en las paredes del cuarto de baño de una casa de huéspedes, al otro lado de la calle del Motel Lorraine donde se alojaba Luther King. La investigación determinó que disparó desde la bañera, que estaba al lado de la ventana.

Ray fue arrestado el 8 de junio en el aeropuerto de Londres, desde donde planeaba ir a Bélgica y luego a Zimbabwe. En 1969 fue llevado ante un juez de Memphis y evadió la silla eléctrica al declarase culpable. El resultado fue la condena a 99 años de prisión, pero solo tres días después se retractó y dijo que fue usado como parte de una conspiración para matar a Luther King.

¿Por qué fue asesinado King?

El abogado de la familia y autor del libro “Un acto de Estado: la ejecución de Martin Luther King”, William Pepper, explicó que el líder afrodescendiente fue asesinado por oponerse a la guerra de Vietnam y por su campaña contra la pobreza.

De hecho, en 1968 Martin Luther King planeaba una ocupación pacífica de Washington en contra de la pobreza, pero fue asesinado antes de liderar esta movilización que reuniría a 500.000 ciudadanos pobres. El propósito era bloquear la capital Washington D.C. para exigir la aprobación de sus demandas económicas, entre ellas empleo, ingresos y vivienda digna.

La lucha y los ideales de King contra el racismo y la pobreza continúan vigentes en EE.UU. y el mundo, con movimientos como Black Lives Matter.

EFE
Martin Luther King luchó por las reivindicaciones laborales, económicas y sociales de la comunidad negra en EE.UU. a través de
una desobediencia civil ​​​​​​no violenta. Foto: EFE

En EE.UU. la desigualdad racial y la pobreza siguen siendo una realidad palpable. Según un una encuesta realizada por el Centro de Investigaciones Pew, cuatro de cada diez encuestados considera que las opiniones racistas han aumentado y gozan de una permisividad debido al actual presidente de los Estados Unidos.

Asimismo, los afrodescendientes son más propensos a recibir sentencias 20 veces mayores que sus pares blancos, de acuerdo a la Comisión de Sentencias de Estados Unidos. A esto se añaden los numerosos asesinatos de jóvenes negros por parte de la policía que aún no han sido penados por la ley.

Comentarios

comentarios